Trestesauros500

Por favor, mátame es una completa retrospectiva sobre la gestación y el nacimiento punk, narrada por sus propios protagonistas.

Este libro da una visión sencilla, directa y profunda de lo que fue el mundo mod, de lo que supuso la llegada del Modern Jazz (Rhythm & Blues, Soul…) a Londres en medio de un auge económico que propició la aparición de mercados dedicados, por vez primera, a la juventud: moda, música, lugares de ocio…

Ozzy Osbourne: el príncipe de las tinieblas, el padrino del heavy metal –un título que se disputa con Alice Cooper y Ronnie James Dio–. Su vida podría resumirse con el estribillo de su himno Crazy Train: "Estoy a punto de descarrilar en un tren fuera de control" ("I´m going off the rails in a crazy train").

Yeah! No me he vuelto loco, aunque ella sí. Kate Bush toma las riendas de Kate Bush y lanza el que quizás sea el disco más impresionante de su carrera. Ya no es la Kate Bush empalagosa de voz infantil de Wuthering Heights, sino la Kate Bush de mil y una voces de Sat In Your Lap. Y eso es justo lo que esperaba de ella.

Si hay un país anglófono más olvidado que el australiano ése es el neozelandés, pero como no conozco ninguna banda neozelandesa (si quitamos Crowded House, cuyo líder es de ese país) pensaría en el canadiense.

Es hora de quitarme el mal sabor de boca del disco de The Kinks (lo peorcito que sacaron los pobres) escuchando el mejor disco de The Doors. Justo, ¿no? El año 67 está siendo muy recurrente ya por estas páginas, lo sé, pero qué se le va a hacer si fue uno de los años más interesantes de la historia de la música moderna. 

“Led Zeppelin” (1969)

Led Zeppelin es una de mis bandas favoritas. En el fondo, su momento de mayor creatividad tuvo un lapso de tres años (entre el 69 y el 71) y el resto de su carrera consistió, en gran parte, en asegurar los éxitos iniciales y sacar de vez en cuando algún disco, de los cuales sólo dos me parecen verdaderamente grandes (“Houses Of The Holy” y “Physical Graffitti”).

“Procol Harum” (1967)

Si, como se dice en el libro que empecé ayer, el Art Rock es el nexo de unión entre el Pop-Rock sesentero y el Prog Rock setentero, entonces creo que es de sentido común meter dentro de este grupo a Procol Harum, una de las bandas más olvidadas de todos los tiempos, excepto cuando se la relaciona con A Whiter Shade Of Pale. Y sí, A Whiter Shade Of Pale está muy bien, pero mejor está Conquistador, digo yo.

El tercer disco de The Velvet Undeground es el más rupturista de todos. No, no es todavía más experimental. Al contrario, los chicos rebeldes del Rock moderan todos sus excesos y presentan al mundo (y no es que al mundo de entonces le importara mucho, precisamente) su disco más tranquilito. Pero, ¿quién puede asociar tranquilo con aburrido siendo Lou Reed la mayor fuerza creativa del grupo? No, no. Este disco es bello. Realmente bello. Parece mentira que acabaran “White Light/White Heat” con Sister Ray y empezaran éste con Candy Says…

Os presento, amigos, a una de las bandas más frikis del Hard Rock setentero. El misticismo y la simbología de Led Zeppelin ya se habían propagado por todo el planeta, especialmente cuando se decidieron a desenterrar viejas historias de Tolkien, y la imagen de muchos grupos de Heavy Metal fue modelada en base a la banda británica, pero quizás el grupo de primera hornada que incorporó una mayor carga de fantasía en sus canciones fue…. ¿Uriah Heep?… Bueno, pero Blue Öyster Cult andaba por ahí también. No en vano su cantante, Eric Bloom, colaboró con varios escritores de ciencia ficción hacia la década de los 80 e incluso con Patti Smith (las letras del destacado Career of Evil son suyas).