Emma y el amor verdadero

Si te es posible, lee este artículo oyendo a Celine Dion y Barbra Streisand mientras cantan a dúo Tell him, porque es así como ha sido escrito. Esto solamente es un apunte, una sugerencia personal para crear el ambiente, para recrear este momento de su escritura, en la hora indecisa del atardecer, cuando todas las dudas aparecen. Entonces ¿cómo escribir de un amor verdadero en un mar de dudas? Ciertamente Emma, de Jane Austen, es una novela de dudas. La duda preside su desarrollo y la duda desaparece en su desenlace. Porque, al final del recorrido, ahí estaba el amor, el verdadero amor.

Las convicciones de Emma se van desvaneciendo una tras otra y son sustituidas por las dudas. Puedes observarlo tú mismo. Al principio de la novela ella está convencida de que el matrimonio de su hermana Isabella y el de su antigua institutriz, la señorita Taylor, son obra suya. A una mezcla de intuición y de artimaña atribuye Emma la consecución de esas dos noticias felices.

Después, más adelante, es ella también la que vislumbra o, mejor, diseña, con la precisión de un delineante, qué va a ocurrir con la vida personal y sentimental de Harriet Smith y del señor Elton. Su fracaso significa el comienzo de su propio descubrimiento personal. A través de los sucesivos errores en sus predicciones, Emma se acercará a ella misma, al caudal de sus propios sentimientos. Pero será un camino duro, difícil, ajeno a todo lo que ella antes había vivido y sentido en ese micromundo protegido en el que todos han intentado que no sufra. Vano empeño, desde luego, si hablamos de vidas humanas, de naturaleza humana.

Celine y Barbra elevan su voz juntas y recuerdo las palabras cómplices del señor Knigthley, el verdadero amor de Emma, el hombre superior por su talento y su ingenio, el hombre único que puede traerle la felicidad con mayúsculas, el que la entiende, la comprende y la admite como es. Ese “tal como eres” que Helen Fielding coloca en la voz de Mark Darcy es aquí una melodía repetida, el motivo decorativo principal de un fondo escrito para ellos. Los defectos de Emma no pasan desapercibidos para el señor Knigthley, antes bien, él los observa y los utiliza para que ella aprenda a ser mejor. Ese papel de Pigmalion está tan cerca del verdadero amor como el deseo carnal o como la atracción sexual o el estímulo intelectual.

El verdadero amor de Emma y, por ende, de las novelas de Jane Austen, no es un amor romántico y ciego. No es un Cupido con los ojos cerrados y tapados. No es un amor indefenso ante los avatares de la vida, no es un amor infantil, lleno de promesas incumplidas. No. Se trata de un sentimiento sólido, basado en el conocimiento mutuo, en la expectativa de compartir los avatares de la vida y en ese lazo invisible que nos ata a alguien sin que sepamos por qué.

Lo escribirá D. H. Lawrence tiempo después, pero puede ahora mismo aplicarse a Emma y su señor Knigthley: los lazos del amor son difíciles de desatar. Los lazos del amor son invisibles pero firmes, permanecen en el tiempo y se escriben siempre con letras indelebles. Pero, en ellos no cabe la ceguera, no cabe el enamoramiento romántico, no cabe el estallido sin más, no cabe la ignorancia del verdadero ser del otro.

El amor entre Frank Churchill y Jane Fairfax es un amor oculto a los ojos de todos y su felicidad sólo depende de que ella logre convertirlo en un hombre de verdad. A veces, se dan esos milagros. Pero tengo para mí que, si la historia continuara, si hubiéramos podido seguirle los pasos a esta pareja, al cabo del tiempo ella hubiera desertado del empeño y Frank Churchill continuaría consolándose yendo a cortarse el pelo a Londres. A Harriet Smith le interesa casarse y, tras dar mil y una vueltas sin sentido, recalará en un señor Martin que parece un buen hombre pero que no es capaz de leer ni uno sólo de los libros románticos que ella le recomienda con fervor. Tampoco parece que sea un ejemplo de amor verdadero el que sienten los señores Elton. La conveniencia ocupa un lugar fundamental en esa unión.

Es ahora la voz quebrada de Michael Bolton cantando “Cuando un hombre ama a una mujer”, probablemente la más arrebatadora canción de amor de la historia de la música, la que me conduce a la última parte de este artículo. Ya se ha hecho totalmente de noche. Se ha oscurecido el cielo y las luces de las farolas de la plaza titilan en la oscuridad. Es un momento mágico que se une a la maravillosa voz que estoy escuchando mientras reflexiono sobre el amor verdadero de Emma, sobre los amores verdaderos. Porque existen. Sé que existen. 

Copyright © Catalina León Benítez. Reservados todos los derechos.

Caty León

Gaditana de nacimiento y crianza; trianera de vocación. Lectora y cinéfila. Profesora de Geografía e Historia y de Orientación Educativa. Directora del IES Néstor Almendros de Tomares (2001/2012). Como experta en organización escolar he publicado los libros La secretaría. Organización y funcionamiento y El centro educativo. Función directiva y áreas de trabajo, artículos en prensa (ABC: 12, 3, 4) y revistas especializadas, así como ponencias en cursos y jornadas.

En noviembre de 2009 recibí la medalla de oro al Mérito Educativo en Andalucía. En 2015 he obtenido el Premio “Antonio Domínguez Ortiz” por la coautoría del trabajo Usos educativos de la robótica. Una casa inteligente.

En el ámbito flamenco he publicado decenas de artículos en revistas como Sevilla Flamenca, El Olivo, Alboreá y Litoral, sobre el flamenco y las artes plásticas, la mujer y el flamenco, entre otras temáticas, así como varios libros, entre los que destacaría la primera incursión en la enseñanza escolar del flamenco, Didáctica del Flamenco, mi libro sobre El Flamenco en Cádiz y el ensayo biográfico Manolo Caracol. Cante y pasión (ver reseña en ABC), así como mi investigación sobre la Noticia histórica del flamenco en Triana. Conferencias, jornadas, jurados, cursos de formación, completan mi dedicación al flamenco. En 2015 he sido galardonada con el Premio de Honor “Flamenco en el aula” de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Por último, la literatura es mi territorio menos público pero más sentido. Relatos, microrrelatos, cuentos, poemas y una novela inédita Tuyo es mi corazón. I Premio de Relatos sobre la mujer del Ayuntamiento de Tomares, en su primera edición. Premio de Cuentos Infantiles de EMASESA en 2015 por Hanna y la rosa del Cairo.

En mi blog Una isla de papel hay un poco de todo esto.

Sitio Web: unaisladepapeles.blogspot.com.es/

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